Edimburgo en un día

Edimburgo tiene tantos rincones bonitos, tantos lugares imprescindibles que ver y tantos museos interesantes, que puede que pienses que ver Edimburgo en un día es un poco complicado.

Y lo es, pero 24 horas en Edimburgo bien aprovechadas pueden dar para mucho, por lo menos para hacerte una buena idea de la ciudad. Comenzando el itinerario a primera hora de la mañana se puede exprimir el tiempo al máximo y, por qué no, disfrutar de todo la que la capital escocesa ofrece en un solo día.

¿Comenzamos?

Mañana: descubriendo la Royal Mile

Como no podía ser de otra forma, vamos a empezar nuestro día en Edimburgo explorando la Royal Mile, su calle más famosa, alrededor de la que se distribuyen numerosos lugares de interés.

  • Te recomendamos comenzar desde su parte más alta, el Castillo de Edimburgo, para ir bajando a lo largo de la mañana. La visita completa al castillo puede llevarte unas dos horas (y eso a buen ritmo), por lo que dejamos a tu elección entrar a visitarlo por dentro, según cuánto hayas madrugado y cuánto te apetezca verlo.

Entrada al Castillo de Edimburgo

Entrada al Castillo de Edimburgo.

  • Desde el castillo, sigue bajando por la Royal Mile: a la izquierda dejarás la Cámara Oscura (si viajas con niños seguro que les gustará entrar), y a la derecha, un poco más abajo, el inconfundible edificio The Hub, una antigua iglesia gótica que hoy es sede del Festival de Edimburgo.

Fachada de la Catedral de Saint Giles

Fachada de la Catedral de Saint Giles.

  • Sigue descendiendo la Royal Mile un poco más hasta llegar a la Catedral de Saint Giles. A mano izquierda habrás dejado Gladstone’s Land (puedes entrar si te apetece, la visita no te llevará mucho). Una vez en la catedral, puedes entrar para ver la Capilla del Cardo y, por supuesto, no olvides escupir disimuladamente sobre el Corazón de Midlothian que está frente a la puerta, en el suelo. No es muy higiénico… pero dicen que trae buena suerte.

Heart of Midlothian

El corazón de Midlothian, frente a la catedral.

Mientras recorres la Royal Mile, puedes explorar algunos de sus closes, los callejones que parten de ella y que reconocerás por las placas que hay sobre cada uno. Los más curiosos son el famoso Mary King’s Close, junto a las City Chambers (dependencias del ayuntamiento de Edimburgo); Wardrop’s Court, flanqueado por dos dragones o Lady Stair’s Close, tras el que se esconde uno de los rincones con más encanto de Edimburgo, Makars’ Court y la Lady Stair’s House, que alberga el Museo de los Escritores.
Wardrop's Court

Wardrop’s Court.

Hora de comer

Tras visitar este tramo de la Royal Mile, vamos a volver sobre nuestros pasos en dirección al castillo, para girar a la izquierda en Upper Bow cuanto estés frente a The Hub. Llegarás a un tramo de escaleras conocido como Victoria Terrace, que conduce hasta Victoria Street.

Oink

Oink, un local b-b-b en Edimburgo.

Esta es, sin duda, una de las calles más bonitas de Edimburgo. Si quieres comer algo rápido, rico y barato, prueba los bocatas de jamón asado de Oink en esta misma calle (reconocerás el local por su color rosa chillón). Y si prefieres disfrutar de la experiencia de comer en un pub, baja hasta desembocar en la animada Plaza de Grassmarket y prueba The Last Drop, cuya historia te contamos en nuestra guía de pubs de Edimburgo.

Mary's Milk Bar

Helado de nata en Mary’s Milk Bar.

Pero comas donde comas, el postre tienes que tomártelo en Mary’s Milk Bar, una heladería artesana situada en una esquina de la plaza. No te arrepentirás. Desde allí, por cierto, si cruzas la plaza justo hacia el otro lado, tendrás una panorámica preciosa del Castillo de Edimburgo.

Tarde: un perro famoso, buenas vistas y un paseo por la New Town

Ahora que ya hemos repuesto fuerzas vamos a continuar nuestro paseo por Edimburgo.

  • Desde Grassmarket, sube por Candlemaker Row y al final, te toparás directamente con la estatua de Bobby, el perro más célebre de Edimburgo. Detrás, el pub que lleva su nombre y el escalofriante Cementerio de Greyfriars, también ligado a la historia de Bobby.

Greyfriar's Bobby

Greyfriar’s Bobby, el perro más famoso de Edimburgo.

  • Puedes entrar a dar una vuelta rápida o cruzar la calle para echar un vistazo al Museo Nacional de Escocia. Verlo completo podría llevarte toda la tarde, pero como es gratuito puedes hacer una visita exprés, saludar a la oveja Dolly, ver el asombroso reloj y, sobre todo, subir a la terraza del último piso para disfrutar de una buena panorámica de Edimburgo.

The Elephant House

The Elephant House.

  • Desde aquí sigue por George IV Bridge de nuevo en dirección a la Royal Mile. Verás otro pub famoso, The Elephant House, donde J.K. Rowling escribió los primeros capítulos de la saga de Harry Potter. Es un buen sitio para tomar un té o un café si quieres hacer una pausa.
  • Sigue caminando hasta salir de nuevo a la Royal Mile. Continúa bajando por Highstreet hasta llegar a la intersección con North Bridge. Cruza el puente (no olvides pararte a un lado y a otro para contemplar las vistas de la ciudad) y saldrás a Princes Street.
  • A la izquierda verás el imponente edificio del Hotel Balmoral, uno de los más lujosos de Edimburgo (donde la autora de Harry Potter se trasladó a escribir el último libro… ¡se ve que no le fue mal!). Vamos a girar a la derecha para encaminar nuestros pasos hacia Calton Hill, que verás al fondo de la calle.

Cementerio Calton

Una lápida rota en el Cementerio Calton.

  • Al subir por Waterloo Place dejarás a mano derecha el Cementerio Old Calton, donde se encuentra enterrado el filósofo David Hume, y que esconde oscuras leyendas tras sus muros.

Calton Hill

Calton Hill, el mejor mirador de Edimburgo.

  • Cuando llegues a Calton Hill, respira hondo y disfruta de las impresionantes vistas a 360 grados de Edimburgo al atardecer.

Vistas de Princes Street desde Calton Hill

Vistas de Princes Street desde Calton Hill.

Desde aquí, vuelve a bajar y ahora sí, termina el día en Princes Street, arteria principal de la New Town o Ciudad Nueva, donde encontrarás infinidad de tiendas y restaurantes para cenar y muchísimos pubs donde tomar algo y descansar después de este largo día de turismo en Edimburgo. Nos ha cundido, ¿no? ;)

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