Lago Ness

Cerca de la ciudad de Inverness, en la zona conocida como las Highlands (Tierras Altas), encontraremos el lago más famoso de Escocia: el lago Ness (o Loch Ness en escocés).

Aunque no es el mayor del país, es el más conocido gracias a esa vieja leyenda del monstruo del lago Ness retratada en infinidad de libros y películas. Su forma es alargada (apenas tiene un kilómetro y medio de ancho) y sus aguas turbias tienen una profundidad considerable, pues alcanzan los 200 metros en algunos puntos.

El monstruo del Lago Ness: la leyenda de Nessie

El monstruo del lago Ness, conocido cariñosamente como Nessie, es una criatura que, según la leyenda, habita desde hace siglos bajo las aguas del lago Ness. El primer “avistamiento” de este monstruo mitológico data nada menos que del siglo VI, cuando se contaba que había engullido a un campesino de la zona. Pero no fue hasta comienzos del siglo XX cuando la leyenda comenzó a correr como la pólvora, llegando a publicarse incluso fotografías donde supuestamente podía apreciarse a esta bestia mitológica.

Aunque son numerosos los científicos y aficionados que han tratado de ver a Nessie a lo largo de varias décadas, a día de hoy no existen pruebas fehacientes de su existencia. Son muchos quienes afirman haberlo visto, pero la explicación más lógica es que se tratase de alguno de los seres vivos que habitan el lago o de una simple ilusión óptica.

Si queréis conocer a fondo la historia del monstruo del lago Ness, podéis acercaros hasta Drumnadrochit, un pequeño pueblo donde se encuentra el Centro de Exposiciones del Lago Ness.

A pesar de todo, la figura de Nessie es un gran motor económico para la economía de las Highlands. Tanto es así que varios operadores locales ofrecen excursiones en barca por el lago “para avistar a Nessie”, que además es el protagonista indiscutible de los souvenirs y restaurantes temáticos de los alrededores.

Qué ver en el Lago Ness (aparte de Nessie)

  • Fort Augustus, una población atravesada por el Canal de Caledonia desde donde parten varias rutas a pie o en barco por el lago. Es un buen sitio donde hacer una parada para comer algo o dar un paseo con vistas al lago Ness.
  • Cherry Island, la única isla del lago.
  • Las ruinas del Castillo de Urquhart, cuya silueta a orillas del lago Ness es una de las estampas más famosas de Escocia.
  • El Centro de Exposiciones del Lago Ness (The Loch Ness Centre & Exhibition): situado en Drumnadrochit, su exposición repasa la leyenda del monstruo más famoso de Escocia.

Rutas en el lago Ness

Hay un par de rutas interesantes que, si estáis en buena forma y viajáis con tiempo suficiente, merece la pena hacer.

  • La primera es el South Loch Ness Trail, apta tanto para senderismo como para realizar en bici. El camino, de unos 40 kilómetros, rodea uno de los laterales del lago, y parte desde Loch Tarff, muy cerca de Fort Augustus, hasta terminar en Torbreck, cerca de Inverness.
  • La segunda es perfecta para los amantes del piragüismo, y conecta Fort Augustus con Inverness. Se trata del recorrido que atraviesa los valles de Great Glen, que divide las Highlands en dos partes, y que puede hacerse a remo en unos 4 días. Una opción estupenda para los amantes del deporte y de la naturaleza que busquen contemplar algunos de los mejores paisajes de Escocia. Eso sí, si tenéis intención de hacerlo, hay que registrarse previamente en la web de Scottish Canals.

Cómo llegar al lago Ness desde Edimburgo

Con nuestra excursión al lago Ness y las Highlands, la mejor forma de conocer algunos de los lugares más bonitos de Escocia en un solo día. Es la mejor alternativa si disponéis de poco tiempo pero no queréis perderos la visita a las Highlands y el lago más famoso del país. Esta actividad incluye transporte privado de ida y vuelta a Edimburgo, así como la compañía durante todo el recorrido de un guía en español, que os desvelará todos los secretos de los lugares visitados.

En transporte público: no hay conexión directa en transporte público entre Edimburgo y el lago Ness. Por tanto, hay que pasar primero por Inverness:

  • Cómo llegar desde Edimburgo a Inverness en tren: desde la estación Waverley salen varios trenes diarios que conectan Edimburgo con Inverness. El trayecto dura unas 3 horas y media y el precio varía en función del día y del horario (el tren es la opción más cara), pero si sacáis el billete con antelación desde la web de Scotrail podéis encontrarlo más barato.
  • Cómo llegar desde Edimburgo a Inverness en autobús: esta es la alternativa más económica para realizar el trayecto entre ambas ciudades. Os recomendamos sacar el billete desde la web de Megabus, donde se pueden encontrar buenas ofertas (con precios por trayecto de 7,50 €). Los autobuses salen desde la estación de autobús de Edimburgo y el viaje dura también unas 3 horas y media.


Una vez en Inverness, desde la estación de autobuses podemos coger un autobús de Citylink o Stagecoach que en media hora nos llevará hasta el Castillo de Urquhart o Drumnadrochit para acercarnos al lago Ness.

En coche: podéis alquilar un coche en Edimburgo para realizar por vuestra cuenta el trayecto hasta el lago Ness. El lago se encuentra a unos 300 kilómetros de la capital escocesa, y la mayor parte del camino discurre por las carreteras M90 y A9.

Como son unas 3 horas y media de viaje tanto en coche como en transporte público, lo más recomendable si vais a viajar a la zona es que reservéis al menos una noche de hotel, pues si hacéis el trayecto de ida y de vuelta en el mismo día, apenas os dará tiempo a ver nada. Podéis buscar alojamiento en Inverness, Drumnadrochit o Fort Augustus.

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