Museo de la Infancia

Dirección: 42 High Street, Royal Mile, Edimburgo.
Cómo llegar:
• A pie por la Royal Mile, en dirección al Palacio de Holyrood.
• Autobús: 35.

El Museo de la Infancia de Edimburgo (Museum of Childhood) se encuentra en el tramo de Highstreet de la Royal Mile. Si vais bajando por ella en dirección al Palacio de Holyrood, lo veréis a mano derecha, y seguro que lo reconoceréis enseguida por las siluetas doradas que indican su entrada.

Museo de la Infancia.

El Museo de la Infancia.

En él podréis recorrer la historia del juguete desde el siglo XVIII hasta el siglo XX, gracias a una exposición que contiene piezas de lo más variado y curioso.

Historia del museo

El Museo de la Infancia fue fundado a mediados del siglo XX por iniciativa de Patrick Murray, un coleccionista de juguetes que además ejercía como concejal en Edimburgo.

Cocinita en el Museo de la Infancia

Cocinita en el Museo de la Infancia.

Hay una anécdota que el propio Murray contaba en relación a cómo se le ocurrió fundar el museo: leyó en el periódico que dos antiguas muñecas que habían pertenecido a la reina Victoria iban a ser enviadas a Londres, puesto que en Edimburgo no existía ningún museo adecuado para exponerlas. Esto le dio la idea de crear un museo dedicado a la infancia y el juego en Escocia: así nació el Museo de la Infancia.

Juego de té

En este museo los más pequeños pueden hacer su propia ceremonia del té.

Este estuvo ubicado, en sus comienzos, en Lady Stair’s House (que hoy alberga el Museo de los Escritores). La primera colección estaba compuesta por todos los juguetes donados por el propio Murray, pero a medida que el museo fue adquiriendo cierta fama, muchos otros benefactores comenzaron a donar otros juguetes de sus colecciones y el museo terminó por trasladarse a su ubicación actual, en dos edificios del siglo XVIII que antaño funcionaron como un teatro.

La colección

En las cinco plantas que componen la exposición del Museo de la Infancia hay repartidas más de 50.000 piezas, que incluyen juguetes, documentos gráficos, juegos de mesa, libros… la colección, de hecho, se amplía continuamente, y aunque el museo recibe un gran número de donaciones de particulares, también compra juguetes antiguos, sobre todo pertenecientes al período de la Segunda Guerra Mundial y a la época del nacimiento de los primeros videojuegos.

Juguetes Museo de la Infancia

Indios, soldaditos y muchos otros juguetes te esperan en este museo.

A lo largo de nuestro recorrido por el museo repasaremos cómo eran los juegos en la calle de los niños del siglo pasado; también nos acercaremos a su forma de vestir y conoceremos cómo discurrían la educación en la escuela y el tiempo libre fuera de ella (gracias a la recreación de una calle de época victoriana), la salud y la lectura, con miles de ejemplares de libros para niños (¡algunos del siglo XIX!) y grandes clásicos de la literatura infantil.

Muñecas japonesas

Muñecas japonesas.

Además, el museo cuenta con una amplia colección de muñecas de porcelana (las más antiguas, pertenecientes al siglo XVIII); también hay una pequeña muestra, muy curiosa, de muñecas procedentes de otros lugares del mundo: África, Rusia, China, India, Japón… así como una vitrina dedicada a los clásicos osos de peluche.

Matrioskas, las muñecas rusas

También hay matrioskas, las muñecas rusas.

Una de las atracciones favoritas de los visitantes del museo es la gran casa de muñecas que se encuentra expuesta en la planta superior: se trata de la casa The Stanbrig Eorls, una mansión en miniatura que recrea todo tipo de escenas cotidianas, y no le falta el más mínimo detalle. Cerca veréis también otra de nuestras piezas favoritas: una carnicería del siglo XIX en miniatura.

Si viajas con niños…

El Museo de la Infancia de Edimburgo es un buen lugar para ir en familia; además del interés que la propia colección puede despertar en ellos, el museo está muy pensado para que no se aburran: en todas las salas hay juegos y materiales para que estén entretenidos, e incluso tienen una zona donde pueden probarse ropa. Es la mejor manera de mostrarles cómo era la vida de los niños en el pasado, en Europa y en otras culturas; con qué se entretenían sus abuelos o cuándo nacieron la primera Barbie o el primer Meccano, como los que tienen en casa.

Un Meccano

Un Meccano.

No obstante, un consejo: la sala de las muñecas antiguas (con todas esas caritas de porcelana amontonadas en las vitrinas, mirando de forma un tanto diabólica…) a nosotros nos parece un espacio algo tétrico. Así que si vais con niños muy pequeños o algo miedosos, mejor que paséis rápido por allí.

Antiguas muñecas

La colección de muñecas antiguas es muy completa.

Igualmente, os recomendamos visitar el museo tanto si viajáis con niños como si no: es una forma muy amena de acercarse a la historia de la infancia en diferentes etapas (y recordar viejos tiempos) a través de sus objetos más importantes: los juguetes.

Las tres primeras galerías son accesibles para personas con movilidad reducida (lamentablemente, la cuarta y la quinta no son accesibles al estar conectadas por escaleras).
Tienda del Museo de la Infancia

Tienda del Museo de la Infancia.

Al salir podéis echarle un vistazo a la tienda del museo; tienen juguetes bastante bonitos.

Horario:
  • Lunes a sábado de 10:00-17:00 horas.
  • Domingo de 12:00-17:00 horas.
Precio:
  • Entrada gratis.